No pienso avergonzarme por la redacción de mis anotaciones. Y no me atendré a ningún orden ni sistema. Escribiré aquello que me venga en gana.

Memorias del Subsuelo, F. Dostoievsky

dos mundos

Veo dos mundos: uno al que llamo el de izquierda y otro al que llamo el de derecha (sin hacer alusiones políticas). El de izquierda es todo aquel mundo de sensaciones, sentimientos, música, libros, ideas. Un mundo mucho más bohemio y en el que también es más difícil generar una riqueza que sirva en nuestro sistema capitalista (que hasta no encontrar otro mejor, creo que es el sistema adecuado). En este mundo uno es capaz de generar mucha riqueza pero con altas probabilidades de andar siempre apretado económicamente por la vida. En cambio el mundo de derecha es todo lo contrario. Es aquel mundo de ejecutivos y de fiestas, de dinero y lujuria. Un mundo muy banal pero cuando uno lo vive también puede resultar algo maravilloso.

Los aeropuertos

Siempre he querido escribir acerca de los aeropuertos. Me resultan sitios muy intensos, sobretodo porque están llenos de emociones. En abrazos y lágrimas se sellan las tristezas más tristes y las alegrías más alegres. No hay nada como ver el reencuentro de una familia de algún inmigrante que salió hace varios años en busca de un futuro mejor y al que le esperan, entre otros varios miembros de la familia, su madre con sus dos hijas. Aquel palpitar de su corazón mientras espera con ansia poder identificar a su hijo a lo lejos, irradia demasiada (nunca es demasiada) felicidad y también guarda un cierto orgullo de saber que su hijo hizo lo que haría un hombre de bien. Luego de pocos instantes, en las lágrimas del padre naufraga un intenso dolor fruto de ver que a la pequeña la dejo cuando todavía no terminaba de hablar bien y ahora ya hizo hasta la primera comunión. Lo interesante de los aeropuertos es que los sentimientos de esta historia que podría pasar en Quito, pueden surgir de igual manera en otra historia en Bangladesh, en Londres o en Missouri. Se me ocurre que tal vez una de las primeras causas de la globalización serían los aeropuertos.