El pasado domingo pude ver una pelicula, que me gusto mucho, de Dagur Kári (escritor y director) que se titula The Good Heart. Entre la variedad de temas e ideas que plantea la pelicula, se filosofa mucho acerca de la generosidad, un tema que yo lo he pensado (y creo que continuo haciendolo) bastante y siempre me ha intrigado.
Cuando vemos un niño (o cualquier persona) en la calle pidiendonos una limosna, mucha gente les da una moneda, sobretodo impulsados por que el corazon se nos quiebra en estos casos. Sin embargo, mi reflexión es la siguiente: si realmente quisieramos ayudar a estas personas, ¿no es egoísta darles una simple moneda (si la encontramos) cuando en realidad tenemos tantas más cosas o acciones que podríamos regalar o hacer? ¿No estariamos dispuestos a ir más alla, como por ejemplo vender el coche para ayudar realmente a una familia que lo necesite?
En el fondo creo que en la gran mayoría de casos, este acto de regalar una moneda, es más una satisfaccion propia (la conciencia tranquila) del que regala. Pasamos el semaforo y ya nos olvidamos de aquellos rostros y todo lo que llevan dentro. A la final esto creo que reafirma el hecho que somos animales y cada uno busca sobrevivir en la selva (urbana) de la mejor manera posible. Por suerte también hay gente entregada a ayudar a los demas y a gente que en realidad lo necesita. Una de las grandes virtudes que ha tenido la Iglesia Católica es que han ayudado a mucha gente que realmente lo necesita (en la mayoría de casos en lugares olvidados).
Una vez más creo que el equilibrio es el camino. Creo que la mejor (y talvez la única) manera de ayudar es a través de la educación. Educación, educación, educación. A todo nivel, en todo lugar. Empezemos por nosotros mismos: consultemos lo que no entendemos en el diccionario, sigamos las reglas (aunque no nos gusten), y siempre mantengamos la curiosidad de descubrir un mundo que es infinito.
Vean la pelicula, este es solo uno de los temas, que desde un inicio me impacto por la relación con mis reflexiones de la geneoridad.