Desde hace un par de meses he desarrollado una intensa adicción al ajedrez. No puedo alardear de ser un gran jugador pero disfruto un monton mientras intento aprender. Juego en chess.com y es realmente impresionante pensar en las maravillas que el internet nos trae.
Yo aprendi a jugar en el clasico tablero de ajedrez, pero para mi hijo seguramente jugar en un tablero sera algo extraordinario. Cuando pienso en este tipo cosas relacionadas al internet, me encanta pensar que vivimos uno de los turning points (puntos de quiebre) más interesantes en la historia de la civilización.
El mundo en el que vivimos cada vez es menos rural, lo que nos aleja de nuestro esencia animal. Como todo en la vida, esto puede tener sus ventajas y sus desventajas. Una de estas ventajas es poder jugar en cualquier momento los partidos en directo con alguien en Brasil, Micronesia o Paris.