No pienso avergonzarme por la redacción de mis anotaciones. Y no me atendré a ningún orden ni sistema. Escribiré aquello que me venga en gana.

Memorias del Subsuelo, F. Dostoievsky

Juan Mora en Olivenza

Actualmente vivimos de la manera más palpable posible el eterno debate taurino - anti-taurino. A mi la verdad, me agobia un poco, es algo tan encarnado en mi que me cuesta encontrar una lógica distinta a la mia. Pero esta mañana al leer los portales taurinos, como todas las mañanas, me encuentro con la noticia de que Juan Mora va a torear en Olivenza y esa noticia para mi es la expresión de una de las razones de por que los toros deben existir.Juan José Gutiérrez Mora, "Juan Mora" es un veterano torero que en Abril cumplira 48 años de edad y más importante aun 28 de alternativa. Fue un torero que logro su apogéo a mitades de los años noventa (El 28 Septiembre 1994 abre la puerta grande de Las Ventas en la Feria de Otoño en Madrid) y torea con regularidad hasta inicios del milenio. El pasado 03 de Octubre en la Feria de Otoño, volvio a torear en Madrid, una plaza en donde fue muy querido. Y sucedio lo que se sueña, lo que no se dice, con no más de 30 muletazos fue capaz de poner esa plaza (esa plaza) boca abajo y que esa tarde los que estuvieron ahí sientan algo que nadie lo podra verdardemente explicar. En palabras de Zabala de la Serna:
"la gloria habita en 20 muletazos de verdad y un espadazo. Mora tal vez se abandonase en 25, y cuando no habíamos terminado todavía de saborear el último natural inmenso, el penúltimo muletazo, del que salió cuadrado el toro, desenfundó la espada de la muletamontada y tiró sin puntilla por todo lo alto al grandote de Torrealta. Las Ventas estalló como un volcán. Sorprendida, con el sentimiento a flor de piel, sin entender del todo lo sucedido pero con el corazón a mil, que, al final, es lo que vale....Las dos orejas cayeron empapadas de sentido y sensibilidad por la excepcionalidad de una faena única, enraizada con el pasado, actual por clásica, por eterna, por escapar de la rutinaria modernidad, por torera."

Obviamente un triunfo en Madrid, que es la plaza de toros más importante del mundo, trae muchos contratos entre esos el de Olivenza. La noticia me alegro, primero por que Olivenza es una plaza a la que he podido ir en un par de ocasiones, en la que siempre coincidia con un amigo llamado Andres, que nunca fallaba, por que es una feria que tiene muchos encantos. Y luego por que Juan Mora también era un torero que a mi abuelo le gustaba: Yo, Juan Mora! Sin embargo, el simple hecho de que un torero (un artista) que ya estaba prácticamente retirado, pueda volver a estar en las primeras filas para su retirada es invalorable. Poder saborear nuevamente la gloria despues de tanto tiempo, en donde seguramente uno ya asumía que no volvería, debe ser maravilloso.

Creo que la esencia de la defensa de los toros esta dada en la misma capacidad que tiene este espectaculo de penetrar mucho más allá que en lo material. Aquel sentimiento que penetra nuestras almas. Aunque es algo muy dificil de explicar, estoy seguro que los que vieron aquella tarde a Juan Mora torear, sintieron esa cosa que es la que nos alimenta el alma a los taurinos. Simplemente pedimos no prohibir, por que el sentimiento hace el resto.