Martes 7am, sol radiante, el
cielo Quiteño con su celeste intenso vislumbra una nueva jornada de trabajo, en
el ambiente reina la armonía; hasta que de repente un bus se cruza impávidamente
el semáforo en rojo. Lamentablemente esta es una escena que no es
extraña para la mayoría de peatones y conductores; sin duda el tránsito y el
deficiente sistema público de transporte son males que diariamente nos afectan
a todos.
La transferencia de competencias
para planificar, regular y controlar el tránsito a favor de los gobiernos
autónomos descentralizados genera una gran oportunidad para que el alcalde Rodas
pueda conseguir un impacto positivo en
la sociedad, sobre todo para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.
Ojala los cambios que se realicen sean pensados para la mayoría de la población,
que son los peatones. Es fundamental mejorar el sistema de trabajo de los buses
para brindar un mejor servicio. Actualmente los choferes trabajan con incentivos
perversos, por un lado tienen que correr para marcar la tarjeta y por otro
ganan de acuerdo a la cantidad de pasajeros que transportan. Ojala se siga
avanzando con el cambio al sistema de caja común, en Quito debemos cambiar con
urgencia el diseño del sistema de transporte para que todos tengamos acceso a
un transporte público de calidad y no sigamos incentivando el transporte
particular.